En mi niñez y adolescencia fui vulnerada en mis derechos humanos, viviendo la violencia intrafamiliar, una escasa protección y falta de oportunidades en mi entorno. Esto me llevo a ser protagonista y testigo de diversas problemáticas humanas y sociales que han tocado profundamente mi vida. Hoy veo exactamente lo mismo, una sociedad vulnerable con escasez de valores que han llevado al núcleo familiar al caos emocional, afectando la sociedad en general, a ello se suma los insuficientes programas, proyectos sociales y políticas públicas que dirijan esfuerzos a dar respuesta efectiva a estos flagelos sociales.

Gracias a Dios yo pude pasar esas etapas negativas de mi vida y hoy tengo otra forma de ver las cosas. Por ello con la experiencia adquirida, más todas las herramientas que Dios me ha proporcionado al día de hoy y que entrega a cualquiera que desee tomarlas, nace la necesidad en mi corazón de crear una organización en la cual apoyemos a las familias utilizando los medios más variados, innovadores y cercanos, con la intención de lograr ser un aporte real en la vida de quienes más lo necesitan y no me refiero a una necesidad económica, sino a la más importante , a la Espiritual, la que se puede entregar con amor al prójimo, con respeto, con dignidad y, a través de profesionales capacitados, fortalecerlos para mejorar sus carencias básicas, con la intención que en el futuro puedan salir solos de los malos momentos y sean capaces de ayudar a otros, lo que hará que aumente su calidad de vida, rompan ciclos generacionales y puedan dar mayor oportunidades a su entorno.

“Dios es un impulsor por excelencia a través de su amor y dádiva de recursos por la humanidad”. En reconocimiento a este amor, es que como fundadora lo haga parte como esencia para nuestra Organización IMPULSA, para que sea inspirada en el amor por el prójimo. No tengo duda que esta misericordia esta plantada en el corazón del hombre, solo tiene que tener la motivación correcta para ser potenciada y dirigida para socorrer a los más vulnerables de nuestra sociedad, más aun, cuando somos convocados por Dios a sembrar las semillas de amor, paternidad, misericordia y protección en este tiempo , para que nuestras generaciones futuras tengan un mundo más seguro y amigable, por estas razones , es que nace IMPULSA.

Y como queréis que hagan los hombres con vosotros, así también haced vosotros con ellos.

Lucas 6:31

María Verónica Aravena Burgo

Fundadora y Presidenta